Nací en Málaga en 1983. Fue un 21 de julio. Lo más reseñable de ese día fue que en la Antártida se alcanzó la temperatura más baja registrada hasta entonces: –89,2°. Por esas fechas se emitía en las salas de cine de todo el mundo El Retorno del Jedi, todavía faltaban dos años para ver al DeLorean DMC-12 viajar en el tiempo y cuatro años para el estreno de La Princesa Prometida. Every breath you take de The Police era éxito total. Stephen King, el grandísimo Stephen King, estaba vendiendo Cementerio de Animales como rosquillas, Isaac Asimov también cumplía con Los Robots del Amanecer y los X-Men celebraban veinte años. Nada mal.

«Desde que tengo uso de razón,
siempre he querido ser escritor.»

Desde que tengo uso de razón, siempre he querido ser escritor. Y es que mis primeros recuerdos son escribiendo. En edad preescolar escribí el abecedario entero en la pared del salón de mi casa. Posteriormente, pasé a pintadas reivindicativas –“el cole es una porquería, tíralo a la basura” o algo parecido- en las paredes de todas las habitaciones.

En 1º de EGB escribí mi primera carta de amor. Aún recuerdo a la afortunada. Esperé a que todos salieran de clase para dejarle la misiva en la rejilla metálica del pupitre en donde guardábamos los libros. No sé si llegó a leerla. Con 11 años escribí mi primer relato en una máquina de escribir marca Brother. No sé ni dónde está la máquina ni dónde está el relato. Sí recuerdo que iba de espías y asesinos, y hasta había sexo.

Desde entonces a esta parte, la vida se me llenó de pretextos para no escribir, pero intenté resistirme. Durante mi desorientada época universitaria tuve un blog muy alocado, La Bella Aurora (los alemanes iban vestidos de gris y tú ibas vestida de azul) en donde daba rienda suelta a mi obsesión de encontrar antisemitismo hasta en los chicles pegados en la suela de los zapatos de los transeúntes. Aún se puede visitar, ¿por qué seguir la moda y borrar las burradas que escribías? No lo entiendo. La historia ni se dulcifica ni se ennegrece: se asume.

También, en esa época, me dio por escribir algunos relatos, que llegué a presentar a concursos y todo. Una vez quedé finalista, pero ninguno ganó nada.

Luego maduré -bueno, no del todo- y
empecé a escribir en sitios serios.

Luego maduré – bueno, no del todo- y empecé a escribir en sitios serios. Mis artículos y análisis pueden leerse en Libertad Digital, El Confidencial, Esglobal y El Medio. He publicado también tribunas en El Mundo, Expansión y La Razón. Mis diatribas sobre cultura popular pueden leerse en Medium. En 2011 empecé un blog llamado Carretera Birmania, que tengo bastante abandonado. En 2013 colaboré en el libro coral “Europa: tradición o proyecto” (Abada). También he sido “negro”, pero eso es otra historia.

Entre tanto, lo de ser judío me ha traído algunas complicaciones. Ninguna grave, por ahora.

Desde que soy un adolescente he estado implicado en el activismo judío en España. He sido presidente de la Comunidad Judía de Málaga y actualmente soy Secretario General de la Federación de Comunidades Judías de España. Esto me ha quitado, y me quita, mucho tiempo para escribir.

Israel y el sionismo se convirtieron en el centro de mi vida desde que vi caer las Torres Gemelas. Viví en Jerusalén, trabajé durante un año en el Ministerio de Exteriores de Israel y me dediqué profesionalmente a mejorar la imagen de Israel en el mundo. Sí, acabé desencantado, y ya ni Israel ni el sionismo son el centro de mi vida. Pero aprendí mucho. Y sí, también me quitó mucho tiempo para escribir.

Ahora, como no podía ser de otra manera, Israel es el tema de mi primera novela: Sueños de Nación.

Ahora, como no podía ser de otra
manera, Israel es el tema de
mi primera novela: Sueños de Nación

Más allá de escribir, mi carrera profesional ha estado centrada en el Derecho y en la Comunicación Política. Al Derecho le debo mucho y le tengo mucho respeto: siempre ha estado disponible para darme de comer. Ahora también doy clases en la Universidad Francisco de Vitoria, lo que me hace muy, muy feliz.

Como soy un hombre de mi tiempo, y no rechazo la posmodernidad líquida, estoy en Redes: en Twitter, en Instagram y en LinkedIn. También, puedes seguir mis publicaciones en mi página de Facebook y en mi canal de YouTube.

Muchas gracias por estar ahí, y como diría el Dr. Spock, “Larga vida y prosperidad”, que eso es, al fin y al cabo, lo que buscamos todos los seres humanos.

Muchas gracias por estar ahí, y como diría el Dr. Spock, “Larga vida y prosperidad”, que eso es, al fin y al cabo, lo que buscamos todos los seres humanos.